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Las torres eólicas de acero se afianzan en el sector de las energías limpias

Las torres eólicas de acero se afianzan en el sector de las energías limpias

 

El acero de ArcelorMittal está cada vez más presente dentro del sector eólico mundial, que suministra una energía limpia, inagotable y de futuro. En la factoría que ArcelorMittal tiene en Gijón (Asturias) se fabrican anualmente alrededor de 120.000 toneladas de chapa gruesa para torres eólicas.


ArcelorMittal suministra estos aceros a los principales fabricantes de aerogeneradores, como Gamesa, Vestas Eólica, Ecotecnia, Acciona y Enercon. Gracias a la presencia internacional de estas compañías, la chapa gruesa de Gijón está presente en parques eólicos de Europa, América, Asia y África.

Gracias al boyante momento que vive este sector, está previsto que Gijón produzca este año 200.000 toneladas para aerogeneradores, lo que supone casi el 30% del acero que previsiblemente consumirá el sector en Europa (700.000 toneladas).


La contribución de ArcelorMittal a esta industria energética es fundamental, ya que el acero es el material más empleado en la construcción de torres eólicas. Se utiliza en la base, el fuste (la torre, tanto en los anillos exteriores como en otros elementos internos) y en algunas partes de la góndola (zona superior que alberga el generador).

El 85% de los aerogeneradores de todo el mundo están situados sobre estas estructuras tubulares de acero, que tienen una altura de entre 80 y 100 metros. Para construir una de 80 metros se necesitan 174 toneladas de acero aproximadamente.


La tendencia actual es instalar generadores con mayor capacidad en cotas más altas para obtener un mayor rendimiento. En este sentido, el centro de I+D+i OCAS de Arcelor Mittal en Gante (Bélgica) está desarrollando investigaciones destinadas a obtener aceros que permitan situar aerogeneradores a más de 100 metros de altura.


Materiales sostenibles

El acero juega con ventaja sobre otros materiales (como el cemento) a la hora de construir torres eólicas, ya que tiene una probada resistencia al paso del tiempo y, sobre todo, permite un montaje notablemente más rápido. Además, el impacto ambiental motivado por la instalación y desmontaje de la estructura es mucho menor, ya que el acero es un material que puede reciclarse un número infinito de veces.


Precisamente, es el respeto al medio ambiente la principal baza de la energía eólica frente a otras formas tradicionales de generación eléctrica y su garantía de futuro. Se trata de una energía inagotable y limpia que permite reducir la dependencia de los combustibles fósiles, contribuyendo además a reducir las emisiones de CO2.

Un ejemplo; según la Asociación Empresarial Eólica de España, los parques eólicos de este país permitieron ahorrar 14,7 millones de toneladas de CO2 durante 2005.


Un mercado para el futuro

El desarrollo de aerogeneradores cada vez más eficientes la ha convertido en la forma de energía renovable que más rápidamente está creciendo en todo el mundo, con Alemania, España, Estados Unidos, India y Dinamarca a la cabeza de los países generadores. Una característica de este mercado es su concentración; los tres primeros productores suponen más del 50% del total mundial.


2006 ha sido otro año de gran crecimiento para el mercado eólico, con un incremento del 32% según el Consejo de Energía Eólica Mundial (GWEC).

En Europa, este mercado batió de nuevo su récord, con un aumento del 19% en su capacidad de generación. El continente representa el 65% de la producción total mundial. Con estas cantidades, la energía eólica podría suponer el 3,3% del total del consumo de la Unión Europea en un año de viento medio.

 


Un potencial enorme


Alemania y España suponen más de la mitad de la capacidad productiva de la UE. En España, la mayoría de las torres eólicas instaladas se fabrican con acero de Arcelor Mittal. En 2006, esta energía ecológica cubrió el 9% de la demanda eléctrica del país y las previsiones apuntan a un crecimiento constante hasta llegar a cubrir el 16% en 2011.

El futuro de los parques eólicos en el resto del continente es igualmente halagüeño, ya que la UE ha señalado que las energías renovables deberían cubrir el 20% del consumo energético para el año 2020.


Estas son cifras muy positivas para un sector de enorme potencial que en los próximos años incrementará su demanda de chapa gruesa para torres eólicas. Arcelor Mittal seguirá siendo unos de los principales proveedores de esta industria de futuro. Sus plantas de chapa gruesa repartidas en Estados Unidos, Sudáfrica y Europa (España, Francia, Rumania y Polonia) le permitirán mantener su privilegiada posición de proveedor global de este material.


Fotos:
Turbinas eólicas - Librería fotográfica de Arcelor Mittal/M. Monteaux